PROLOGO
El lector preguntará ¿pero bueno, por qué esa insistencia en la encuadernación?, ¿qué ventajas tiene? Encuentro que el lector se está poniendo un poco pesado con tanta preguntita, pero voy a contestar:
La primera ventaja es la utilidad. Todos tenemos libros que nos gustaría conservar bien encuadernados. Ocupan el mismo espacio que si están mal encuadernados. Son un elemento decorativo de primera magnitud. No existe un ambiente más acogedor, más cálido que el de una habitación con bonitas encuadernaciones.
El cuero y el oro (los elementos perceptibles de la encuadernación), son materiales nobles, con una belleza intrínseca. Superada la primera etapa de aprendizaje, sólo en unos meses, se crean pequeñas obras maestras, que se pueden guardar con orgullo para siempre. Los amigos pedirán como un favor que les hagamos una y... podemos venderlas. Los hobbys, para que de verdad valgan la pena, conviene profesionalizarlos, en dos sentidos. El primero en que hay que intentar hacerlos como un profesional; aspirando a la perfección es como se obtiene el máximo placer. Segundo, sacando rendimiento económico, la afición debe al menos autofinanciarse. Es muy difícil que hagamos un mueble que a los demás les apetezca comprar, muy fácil conseguir esto con una encuadernación. No hablo de "ganar dinero", esto ya lo intentan con dificultad creciente los encuadernadores profesionales (que van desapareciendo), sino de pagar los gastos del material (que es caro), y que nuestras encuadernaciones nos salgan gratis. Por supuesto, hay que buscar el hueco que deja libre el profesional. Los talleres de encuadernación, hoy casi nunca aceptan el encargo de una encuadernación "artística" (con ornamentación rica y cuidada), porque les lleva tantas horas de trabajo que no les es rentable. Esto es lo que puede hacer el aficionado. Sus horas no son de trabajo, son de dedicación placentera, no tiene por tanto que amortizarlas, basta con que le costeen su afición. A los conocidos les brindamos el favor de obtener unos objetos preciosos, que no pueden adquirir en el mercado actual.
Hay otras muchas razones, pero no sigo detallándolas porque... me voy a encuadernar. Les dejo con el libro de José María Vallado, para que puedan hacer lo mismo.
Juan Antonio Vallejo-Nágera